La otra noche, después de tomar varias copas con Jose Alfredo vimos una pila de cubos de basura junto a la salida de emergencia de un cine. Los cubos de basura nos llamaban como molinos, digo como gigantes. Así que JF y yo nos lanzamos de cabeza contra ellos desparramándonos en el suelo junto a cantidades ingentes de basura.
El olor fue la causa de no poder entrar en un bar minutos después.
Vamos a vivir!
sábado
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Hola! que malitos sois !!
ResponderEliminarhace una cantidad ingente de años , esperábamos que el señor que hacía de jardinero hubiera amontonado todas las hojas secas en otoño , para lanzarnos de cabeza tambien !
jamás nos dijeron nada , quizascreían que era el viento !!
Interesante esta pequeña historia.
ResponderEliminarMe agrado