De pequeña me gustaban los perros y un día en el pueblo de mis padres, con 5 ó 6 años, salí disfrazada de vaquero (sombrero y pistolas) detrás de un perro pequeño, corriendo. Mis padres viéndome, y al girar la esquina, aparece un perro grande que salé detrás de mí.
Salí corriendo a buscar refugio en mi padre.
Vamos a vivir!
martes
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me gusta formar parte de tu mundo, tan íntimo,no tienes miedo de abrir tu corazón y eso es invaluable.
ResponderEliminarhttp://sietesirenasvasaquererpecar.blogspot.com/
gracias, me encanta que te guste
ResponderEliminarHola! que divertido !! creo que sigues así , de espóntanea y eso es muy bueno!! !Saludos!
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