Sueño mucho. Soñar provoca sensaciones extrañas, que por el día no se tienen. Casi todos los días he soñado cosas a veces con sentido. A veces sin sentido y fragmentado. Cuando me despierto, después de haber soñado, tengo sensación de cansancio en mi cabeza y recuerdo que sólo era un sueño y no es real. Rememoro y me doy cuenta de que los hechos son mucho más absurdos e irreales que cuando
soñaba. En los sueños salen: el inconsciente, los deseos, los temores, son los restos del pensamiento de ese día y de los recuerdos de la vida. El tiempo y la identidad se entremezclan pudiendo ser al mismo tiempo joven y viejo, tú o tú madre y estar con personas que hace tiempo no veas, de la infancia por ejemplo. Se juntan conocidos de diferentes épocas con el presente. En los sueños todo se puede mezclar, confundir…A veces deseo poder soñar con algo y otras prefiero dejar de soñar. Me encantan las mañanas en las que no me acuerdo de haber soñado, y mi mente esta descansada y fresca, con ganas de empezar otro día.
Vamos a vivir!
sábado
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